Descargar libro quiero lo mismo que tu pdf

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Entrenadora Personal, Especialista en Piernas y Glúteos. Yo sé descargar libro quiero lo mismo que tu pdf se siente, porque también sufrí las consecuencias de tener glúteos prácticamente planos, que no eran precisamente “el centro de las miradas”. Ha Usado Una Gran Cantidad De Ropa Para Tratar De Ocultar Las Imperfecciones De Sus Glúteos.

Ha Rechazado Muchas Invitaciones Divertidas De Sus Amigas Porque No Quería Ser Vista En Traje De Baño. Paso Muchos Años Usando Esas Molestas Pantys Que Prometían Elevar Los Glúteos, Pero Que Sólo Lo Deformaban De Una Manera Totalmente Antinatural. Se Han Burlado Del Tamaño de Tus Glúteos. Ha Gastado Cientos e Incluso Miles De Dólares En Tratamientos y Sistemas Que Nunca Dieron Resultado. Y Muchas, Muchísimas Otras Situaciones, En Donde Se Ha Sentido Muy Avergonzada, Logrando Destruir Mi Autoestima. Existen muchas mujeres, que por razones estrictamente genéticas poseen glúteos firmes, bien delineados y con una piel tersa verdaderamente envidiable.

Nuestras condiciones hereditarias no las podemos modificar, pero lo que sí podemos hacer es una serie de pequeños cambios en nuestro estilo de vida que mejorarán MUCHO el aspecto que deseamos darle a nuestros glúteos. Pero ha llegado el momento de decir basta a los glúteos flácidos, de contornos poco definidos o con una piel reseca o floja al tacto. Lo que va a leer es muy importante y seguramente no lo ha leído antes porque “ellos” no quieren que lo conozca. Cómo se puede resolver el problema de los glúteos pequeños y flácidos? Yo le indicaré, paso a paso, cuál es el camino! Solo deberá prestarme un poco de atención durante los próximos 3 minutos. Antes que nada deseo hacerle saber que los tratamientos mágicos no existen y usted seguramente bien lo sabe.

No existe crema, gel o procedimiento de gabinete que por sí solos logren esculpir los glúteos que tanto deseamos. Existen distintos tipos de técnicas quirúrgicas, como la lipoaspiración, la lipoescultura, la colocación de hilos tensores, los autoimplantes de grasa del propio paciente y los implantes de prótesis sólidas de siliconas. En todos los casos, cabe aclarar que no son una solución ni instantánea, ni permanente! No dan resultados inmediatos, debido a que deben realizarse incontables estudios pre quirúrgicos, y luego de la operación, se deberá pasar por un extenso y doloroso período de rehabilitación. Y eso sin considerar los altos costos de una operación! Estamos hablando aquí de valores que oscilan entre los 4. Quién Soy Yo y Por Qué Puedo Ayudarla?

Entonces, desalentada, renunciaba a los blue jeans y me decidía por una falda o un vestido, que caían como un triste cortinado. Por qué no me miraba a mí? Por qué sentía la necesidad de mirar a otras? Qué tenían ellas que no tenía yo? No quería, ni por asomo, someterme a una peligrosa cirugía plástica.

Los verdaderos riesgos que se corren al someterse a una operación que de por sí, es bastante compleja. No sólo mi trasero no crecía, sino que además mi billetera se notaba mucho más delgada. Puedo entenderla en un cien por ciento, porque yo sufrí lo mismo que usted está sufriendo en este momento. Mi novio no podía entender cómo podía gastar TANTO dinero en algo que no estaba funcionando.

Cientos y cientos de dólares en productos que no conseguían ningún resultado. Otra persona que estaba muy disconforme con esto era mi padre, que era quien financiaba en ese momento mi guerra contra la falta de tonicidad de mis glúteos. Pero yo sé que usted sí puede entender todo este derroche de dinero, sé que usted sabe lo que es no sentirse lo suficientemente atractiva. Lo sabe, porque probablemente esté pasando por lo mismo.

Mi novio siempre me decía que me veía bien, eso debo admitirlo. Pero era yo la que no estaba conforme con mi cuerpo. Mi deseo era lucir sexy y sentirme confiada con cualquier ropa que quisiera utilizar. Quería ser el centro de todas las miradas ya sea bailando en una disco o en medio de una reunión. Quería sentirme libre de poder vestirme con cualquier prenda sin tener que pasar por ese gran filtro que es el espejo.

Durante 3 largos años intente TODO, pero ante la falta de resultados y la frustración, una creciente depresión se apoderó de mi. Debo admitir, que como último recurso, y aun conociendo los peligrosos riesgos que se corren, comencé a hacer averiguaciones para realizar una visita a un cirujano plástico. Concurrí a una cita con el doctor y realmente no me daba una garantía de que mis glúteos obtendrían la forma que deseaba. La falta de garantía y la cantidad increíble de dinero que pretendía cobrarme me hizo tomar unos minutos y pensar en frío, y darme cuenta que era una locura.